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Clínica Casas

Cirugía, dermatología y Láser

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Cirugía de Tiroides

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Cirugía de Tiroides

Cirugía mínimamente invasiva

La glándula tiroides es la mayor glándula del cuello. Está situada en la parte anterior y central del cuello, debajo de la piel y de las capas musculares y rodeando a la traquea y la laringe. Tiene la forma de una mariposa, con las 2 alas representando los lóbulos izquierdo y derecho de la glándula. Se encarga de producir las hormonas tiroideas, de gran importancia para el desarrollo de diversos órganos y que participan en la regulación del metabolismo.

Enfermedades de la glándula tiroides. El tamaño agrandado de la glándula tiroides se denomina bocio, y éste puede tener diversos orígenes. Las enfermedades que afectan a la glándula tiroides pueden ser de varios tipos:

  • Inflamatorias (tiroiditis).
  • Inmunológicas (enfermedad de Graves).
  • Tumorales (tanto tumores benignos como malignos).

Cuando se detecta una alteración en la función de la glándula tiroides, un tumor o un nódulo es necesario realizar algunos estudios para llegar a establecer el diagnóstico y poder aplicar el tratamiento correcto.

¿Qué estudios se realizan?

Antes de realizar un tratamiento quirúrgico sobre la glándula tiroides han de hacerse unos estudios estandarizados.

  • ANALÍTICA: es necesario medir los niveles de hormonas tiroideas en sangre.
  • ECOGRAFÍA CERVICAL: la ecografía es una prueba que no produce efectos secundarios ya que utiliza ultrasonidos. Es un buen método diagnóstico para localizar lesiones, nódulos y conocer si se trata de lesiones sólidas o quísticas.
  • PAAF (Punción Aspiración con Aguja Fina): consiste en tomar una muestra de tejido tiroideo a través de una punción, para de esta forma proceder al estudio anatomopatológico. Es un método muy útil para conocer el origen de la patología y descartar la existencia de tumores.
  • RESONANCIA MAGNÉTICA / TAC: pueden ser necesarias para evaluar la extensión local y regional, sobre todo en grandes bocios compresivos o en tumores malignos.

¿Cuándo es necesaria la intervención quirúrgica?

El motivo más frecuente por el que los pacientes necesitan cirugía de la glándula tiroides es tras la detección y posterior evaluación de un nódulo tiroideo. Puede recomendársele cirugía por cualquiera de los siguientes resultados de una biopsia por aspiración con aguja fina, realizada sobre el nódulo tiroideo que presenta el paciente:

  • Cáncer (cáncer papilar o medular)
  • Posible cáncer (neoplasia folicular)
  • Benigno.

Se le puede recomendar cirugía por nódulos con biopsia benigna, si el nódulo es grande, si continúa creciendo o si está causando problemas (dolor, dificultad para tragar, etc). La cirugía también es una opción de tratamiento para el hipertiroidismo, para bocios grandes y multinodulares y para cualquier bocio que esté causando síntomas.

¿Qué es la tiroidectomía?

La tiroidectomía es la extirpación total o parcial de la glándula tiroides. En general se hace una tiroidectomía parcial en tumoraciones benignas localizadas o en aquellas situaciones en las cuales la punción con aguja fina no ha conseguido descartar la posible malignidad del nódulo tiroideo, y es necesario establecer el diagnóstico definitivo.
Se realiza tiroidectomía total en el caso de tumores malignos (carcinoma papilar, folicular, medular, anaplásico, etc.) o en tumoraciones benignas difusas (bocio multinodular o enfermedad de Graves).
La indicación de realizar una u otra técnica depende de la enfermedad que usted padezca.

¿Qué es la tiroidectomía total?

La tiroidectomía total consiste en la extirpación completa de la glándula tiroides. Al extirpar la glándula tiroides completamente, el organismo no puede formar la hormona tiroidea, por lo que necesitará un aporte de hormona en forma de comprimidos y realizar controles periódicos de sus niveles en la sangre durante toda la vida. Hoy en día el tratamiento con hormona tiroidea no plantea, problemas, ya que se tolera bien y existen medios para comprobar que los niveles sanguíneos son los adecuados.

¿Qué es la tiroidectomía parcial?


La tiroidectomía parcial es la extirpación de la mitad de la glándula tiroides, lo que se denomina hemitiroidectomía (extirpación de un lóbulo con parte del istmo). Como hemos comentado previamente, se realiza en casos de tumoraciones benignas localizadas, y en aquellas situaciones en las que la punción con aguja fina no ha conseguido descartar la posible malignidad del nódulo, y es necesario establecer el diagnóstico definitivo, mediante el estudio anatomopatológico posterior a la extirpación.

¿Cómo se realiza la tiroidectomía?

Es una técnica que se realiza bajo anestesia general, a través de una incisión horizontal de pequeño tamaño en la parte baja del cuello. Una vez concluida la intervención se deja un drenaje para evitar que la sangre se acumule y se coloca un apósito sobre la herida. Nosotros retiramos el drenaje y los apósitos a las 48 horas, momento en el cual realizamos el alta del paciente. La herida la dejamos al aire cubierta con unos pequeños puntos de papel. De este modo, evitamos el realizar curas que resultan innecesarias y simplificamos el proceso, haciendo el postoperatorio indoloro en la mayoría de los pacientes. El paciente rápidamente vuelve a su actividad normal, aunque deberán evitarse los deportes vigorosos y actividades que incluyan levantamiento de cosas pesadas durante al menos 15 días.

¿Qué riesgos tiene la tiroidectomía?

Cada paciente es valorado preoperatoriamente tanto por el endocrinólogo como por el anestesista. Después de la intervención, el paciente es vigilado estrechamente, lo que minimiza los riesgos, ya que ante signos incipientes de cualquier complicación se ponen en marcha las medidas necesarias para solucionarla.

Los principales riesgos son:

  • Hemorragia. Es una complicación muy infrecuente, ya que realizamos la técnica de forma minuciosa haciendo coagulación o ligadura de los vasos sanguíneos que pudieran sangrar. Es necesario tener en cuenta enfermedades padecidas: hipertensión arterial, ingesta de fármacos anticoagulantes, grandes masas tumorales, etc. que hacen aumentar el riesgo. Antes de la intervención se tendrán en cuenta los factores individuales que pueden aumentar el riesgo de hemorragia y se modificarán los tratamientos si fuese necesario.
  • Hipocalcemia. Junto a la glándula tiroides se encuentran las glándulas paratiroides. En la mayoría de las personas hay cuatro (dos a cada lado, por detrás de la glándula tiroides). Las glándulas paratiroides segregan una hormona (PTH - Parathormona) que regula el calcio de nuestro organismo. En la tiroidectomía total se corre el riesgo de extirparlas o que, debido a la manipulación, dejen de recibir sangre y dejen de funcionar. La no función de las glándulas paratiroides provoca hipocalcemia en el postoperatorio. La hipocalcemia suele ser transitoria (es decir que al cabo de horas se recuperan los niveles normales). Se trata con calcio cuando provoca sintomatología o no se observan signos de recuperación. En las tiroidectomías totales hacemos controles de calcio de forma periódica durante el ingreso hospitalario postoperatorio, con el fin de observar su evolución. El riesgo de hipocalcemia no existe en las tiroidectomías parciales. En nuestras manos, el hipoparatiroidismo es infrecuente ya que hacemos microdisección de las glándulas paratiroides para así poder conservar su vascularización. Este aspecto técnico ha hecho que la tiroidectomía total sea muy segura.
  • Parálisis laríngea. En nuestra experiencia, la parálisis de los nervios de la laringe (nervios recurrentes) es excepcional, con un porcentaje inferior al 1% de todas las tiroidectomías que realizamos. Esta complicación y su secuela posterior (ronquera - disfonía) es tal vez sobre la que más preguntan los pacientes y familiares.

Ventajas de la tiroidectomía:

Aunque hemos enumerado algunas de las complicaciones de la tiroidectomía hemos de recordar que:

  • la tiroidectomía, en nuestra experiencia, es una técnica segura.
  • los riesgos han de evaluarse de forma individualizada.
  • previamente, durante y posteriormente a la intervención realizamos un seguimiento estrecho del paciente y tomamos las medidas adecuadas para prevenir o solucionar las complicaciones que pudieran presentarse.

La Clínica Casas de León, es centro de referencia en el trataminto quirúrgico de todas las patologías tiroideas.